Banco de Estructuras
de Lenguaje Accesible.
Un método sistemático y trazable para producir documentos que las personas puedan entender: versiones en lenguaje claro y lectura fácil de una resolución, un informe médico, una notificación.
En el original, lo que el destinatario necesita queda al final. En la versión accesible, cada bloque responde a una pregunta suya, en su orden. Ejemplo del piloto BELA-Madrid Comprensible.
La accesibilidad textual, hoy, no es sistemáticamente auditable
Las adaptaciones a lenguaje claro que se practican actualmente dependen del criterio individual de cada adaptador: dos profesionales producen versiones distintas del mismo texto, y ninguna de las dos puede auditarse. Falta un procedimiento.
La causa es conceptual. La práctica correctiva —guías de estilo, formación, asistencia automática— interviene casi siempre sobre la frase y la palabra. Pero solo una pequeña parte de las recomendaciones del propio estándar internacional de lenguaje claro se ocupa del léxico; el resto atañe a la estructura y al diseño. Es precisamente ese nivel estructural el que menos se ha sabido operacionalizar.
El lector no procesa oraciones aisladas: construye una representación global del texto. Es en ese nivel donde la accesibilidad debe intervenir.
De la corrección de frases a la formalización de la arquitectura
BELA™ identifica en cada género documental las macrofunciones discursivas que lo organizan: los bloques que responden a las preguntas del destinatario —qué se me comunica, qué se ha decidido, por qué razones, qué puedo hacer ahora— y diagnostica si cada una está presente, es localizable y resulta comprensible.
Su núcleo es un banco de estructuras textuales previamente validadas: en lugar de reescribir cada documento desde cero, el adaptador instancia una estructura ya probada para ese tipo de texto. Los contenidos cambian; la arquitectura que garantiza la comprensión permanece.
Las macrofunciones no son un catálogo fijo: se inducen del corpus de cada género. Una vez identificadas, se cruzan con los cuatro principios del lenguaje claro en una matriz que hace explícito y auditable cada paso de la adaptación. El ejemplo muestra las cuatro macrofunciones del piloto jurídico‑administrativo.
| ISO ↓ · Macrofunción → | EXPONER | DECIDIR | FUNDAMENTAR | ORIENTAR |
|---|---|---|---|---|
| Relevancia | · | · | · | · |
| Localización | · | · | · | · |
| Comprensibilidad | · | · | · | · |
| Usabilidad | · | · | · | · |
Cada celda es un criterio operativo verificable: la trazabilidad deja de ser una promesa para convertirse en procedimiento. En el piloto clínico, las columnas son otras seis; la matriz es la misma.
Cada texto se anota en tres capas:
Fidelidad ante todo: el método nunca inventa contenido ausente del original. Si el texto deja algo sin resolver, la versión accesible comunica esa incertidumbre con la misma fidelidad.
Dos géneros muy distintos, un mismo método
Los pilotos actuales son el punto de partida, no el perímetro: el marco está diseñado para transferirse a cualquier tipo de documento que una persona reciba y necesite entender.
BELA-Madrid Comprensible
49 resoluciones de acceso a la información pública del Ayuntamiento de Madrid (2018–2026), disponibles como datos abiertos en su Portal de Transparencia.
Cuatro macrofunciones organizan el diagnóstico:
BELA-Consulta Comprensible
Informes de consulta de atención primaria (corpus MEDICLARO), en colaboración con el grupo HULAT de la Universidad Carlos III de Madrid.
Seis macrofunciones, inducidas del propio corpus:
Un proceso formal para cada nuevo género, corpus o lengua
Un banco construido para resoluciones administrativas no se traslada sin más a contratos de consumo o prospectos farmacéuticos. Cada nuevo ámbito exige el mismo proceso:
Corpus
Reunir una muestra de documentos suficiente y representativa del género y la lengua de destino.
Criterios
Revisión de los criterios de diagnóstico para incorporar las especificidades lingüísticas e institucionales propias.
Banco
Construcción de un nuevo banco de estructuras a partir de ese corpus.
Léxico
Adaptación de los referentes léxicos controlados a la terminología institucional correspondiente.
Validación
Validación de las versiones de lectura fácil con usuarios reales según la norma aplicable.
El banco no es el producto final: es la evidencia de que el método funciona
De ahí que el trabajo no se agote cuando un banco está terminado. Lo que se transfiere no es un repertorio de plantillas, sino un procedimiento de diagnóstico que puede volver a aplicarse cada vez que haga falta.
Y hace falta a menudo: la regulación cambia, y una estructura conforme deja de serlo; las organizaciones no necesitan plantillas, sino auditoría —saber qué falla en sus propios documentos y poder demostrar que lo han corregido—; y cada nuevo sector es un banco nuevo, porque cada género organiza de otro modo lo que el lector necesita saber.
La inteligencia artificial como proceso gobernado
Varios estudios recientes apuntan en la misma dirección: los modelos de lenguaje simplifican léxico y sintaxis, pero rara vez analizan la arquitectura del documento si nadie la ha formalizado antes. BELA™ formaliza precisamente esa arquitectura.
La IA interviene en dos momentos —analítico en el diagnóstico, generativo en la redacción— pero nunca antes de que la arquitectura esté formalizada, siempre dentro de estructuras fijadas por el método, y ninguna versión se incorpora al banco sin aprobación experta.
Vídeo · BELA-demo
El método en funcionamiento sobre un documento real: del texto original al diagnóstico estructural y a la versión accesible.